Cómo funciona
El SAT tiene un servicio público que responde, para cualquier factura electrónica, si está registrada y si fue cancelada. Es el mismo que usa la página de verificación de CFDI del SAT, sin captcha: esta página toma los datos de su XML o de su QR, se los manda y le muestra la respuesta en palabras simples.
Al mismo tiempo buscamos el RFC del emisor y del receptor en las listas que el SAT publica: el 69-B (empresas que facturan operaciones simuladas), el 69-B Bis y las del artículo 69 (no localizados, créditos firmes y otros).
Qué datos necesita
- Folio fiscal (UUID). Los 36 caracteres que el SAT asigna al timbrar, en el XML o impresos en el PDF.
- RFC del emisor y del receptor. Tal como aparecen en la factura.
- Total exacto. Con decimales. Si no coincide, el SAT responde que los datos no son válidos.
El código QR de la factura impresa ya trae los cuatro datos: pegue su liga o escanéelo con la cámara.
Qué significa cada resultado
Vigente: la factura existe y no está cancelada. Cancelada: ya no tiene efectos fiscales, aunque tenga el XML. No encontrada: el SAT no tiene una factura con esos datos; si es reciente, espere hasta 72 horas. Los datos no coinciden: casi siempre es el total o un RFC mal escrito.
También verá si la factura se puede cancelar sin aceptación del receptor y si hay una solicitud de cancelación en proceso. Una solicitud que usted no conteste en tres días hábiles se toma como aceptada.
Vigente no basta
Una factura puede estar vigente y aun así no servirle: si el SAT publica a su emisor como definitivo en el 69-B, esa factura deja de tener efectos fiscales y usted pierde la deducción y el IVA acreditable. Por eso este verificador revisa las dos cosas a la vez.